domingo, 8 de agosto de 2021

MIAMI (Plaza de Numancia, 3)

 


    En el salón de juego que se puede ver en la foto, estuvieron en otro tiempo los recreativos Miami. Ese nombre tan tropical y sugerente se debía a que en la segunda mitad de los 80, la serie policíaca "Corrupción en Miami" estaba triunfando en televisión. Creo recordar que hasta la fuente tipográfica que usaron para el rótulo de la sala era la de los títulos de crédito de la serie.

    El destino de este negocio fue el que sufrieron otros salones: con la llegada de las consolas de videojuegos de quinta generación a las casas, la recaudación de las salas descendió dramáticamente y  los propietarios cambiaron las máquinas recreativas de tipo "A" (los juegos electrónicos) por otras de tipo "B" (tragaperras). De manera similar, los fabricantes dejaron de construir las primeras y derivaron su producción a las segundas.

domingo, 1 de agosto de 2021

Avenida Castañeda, 7


     En este bajo, hoy tan elegante, de la zona del Sardinero hubo en otro tiempo un salón de recreativos que, como ya contamos en el caso del situado en los bajos del Rhin, abría únicamente en la temporada estival. Para ser aún más precisos, ocupaba solo el lado izquierdo de lo que ahora es un gran local. Por entonces el recinto estaba como se debió vender al finalizar la obra del edificio: con las paredes de ladrillo visto y el suelo de hormigón. Únicamente habían dado una mano de pintura blanca y realizado la instalación eléctrica para poner iluminación y poder enchufar las recreativas. En aquellos tiempos debían ser mucho más permisivos en el Ayuntamiento para conseguir una licencia de apertura  : )

    Por lo austero de las instalaciones, supongo que alguna empresa explotadora de recreativas lo alquilara con el claro objetivo de ocuparlo únicamente dos o tres meses (los de mayor afluencia de turismo) y por eso quisieran minimizar la inversión para maximizar el beneficio.

sábado, 31 de julio de 2021

AMÉRICA (Calle Alonso, 10)

 


    A mediados de los 80, frente a la bolera La Bola de Oro, abrió sus puertas el salón de videojuegos América, que luego pasó a llamarse Andorra y más tarde Dakar. Ocupaba parte de las antiguas instalaciones de la tienda de muebles Comercial Guci

    En esta sala vi (y utilicé) por primera vez una vídeo-jukebox. Por entonces, la tecnología de estos aparatos era la del LaserDisc y, para alguien como yo acostumbrado a la calidad de imagen y sonido del VHS, la experiencia era espectacular, con un sonido estéreo calidad CD y una imagen perfectamente nítida y libre de interferencias. Si por esas fechas nos hubiesen enseñado un monitor 16:9, con resolución 8K y sonido envolvente como los actuales, habríamos pensado que éramos víctimas de una abducción extraterrestre.

lunes, 19 de julio de 2021

Calle Vargas, 15

 


    Antes de que abriera el salón Miami (del que hablaremos más adelante) hubo otra sala frente a la plaza de Numancia, junto a la conocida cafetería Picos de Europa y sus maravillosos sandwiches mixtos.

    De lo que más recuerdo de este lugar es que tenían la única máquina que he visto de la "Rana", de Automave. El juego era muy sencillo (una rana que saltaba y lanzaba su larga lengua al aire con la esperanza de cazar algunos insectos), pero la imagen de la pantalla se reflejaba sobre un cristal traslúcido, a través del cual se podía ver un pantano con sus correspondientes juncos y nenúfares. El paisaje tenía mucha profundidad y el brillo de los sprites en el cristal creaba un efecto curiosísimo. Parecía que la rana "flotaba" ante el paisaje del humedal.

    Este mismo efecto es el que se utilizó en el "Space Invaders" de Taito y en el "Aerolitos" (una versión del "Asteroids" de la casa española Rodmar Elec).

martes, 6 de julio de 2021

Bajos del Rhin

 


    Si uno desciende por las escaleras que acceden a la primera playa del Sardinero, a la izquierda se topa con este pequeño local que, en la actualidad, se utiliza para guardar mobiliario de las terrazas de alguno de los negocios de hostelería próximos. Durante varios años, en el periodo estival, lo llenaban de máquinas arcade (siete u ocho, no cabían más). Por entonces el cerramiento del local consistía en una reja de barrotes azules. Los chavales que acudíamos a la playa, entre colín y colín, nos echábamos unas partidas solo vestidos con nuestro bañador Meyba.

    La instalación eléctrica debía ser más vieja que la guerra de Crimea y, o no contaba con tierra o esta era muy ineficiente. Como tocaras cualquier parte metálica de los muebles (el vástago del joystick, los ceniceros, la puerta del monedero...) te sacudía un latigazo que te vestía de torero. No ayudaba mucho que estuvieses descalzo mientras jugabas o que te acabaras de bañar. Pero eso no nos hacía desistir de nuestra voluntad de jugar con las recreativas. Solo nos volvía más cuidadosos.

lunes, 5 de julio de 2021

MINI CASINO (Plaza de Italia)

 


    En los años 70, en los bajos de la esquina sur del Gran Casino estaba el bar Pepe, que gozó durante muchos años de gran popularidad. Cuando cerró, en el mismo local abrieron el Mini Casino, un salón recreativo la mar de fino.

    Todas las recreativas que tenían eran videojuegos (ya estábamos en los ochenta). Tenían una máquina bastante aparatosa de carreras de motos que no he vuelto a ver en ningún otro sitio. Todo el paisaje y la pista en la que corrías era un entorno poligonal en 3D (lo que en la época solo podías verlo cuando dedicaban el programa "Metrópolis" a las ediciones de ese año de Imagina o ArtFutura). Nunca he tenido claro si la imagen que veía era un entorno real de 3D o si era un sistema de Laserdisc como el usado en el "Dragon's Lair".

    Otra de las recreativas del Mini Casino era el "Bomb Jack". Lo recuerdo perfectamente porque mi concuñado Carlos iba al local a la hora de apertura y con cinco duros podía pasarse la jornada entera jugando a esa máquina. Tenía que ir un amigo suyo a turnarse con él para que pudiera ir a comer a casa. Tras el avituallamiento, regresaba  con las pilas recargadas y continuaba su partida hasta que el jefe le apagaba la máquina cuando terminaba su jornada laboral e iba a bajar la persiana. ¡Qué lástima no haber registrado su mejor puntuación!. El récord mundial está en 20.010.960 puntos. A lo mejor podía haberlo batido y hemos perdido la oportunidad de tener un campeón mundial de eSports en Santander.

    Cuando cerró esta sala, abrieron en el mismo emplazamiento la discoteca Oh!, que a su vez cerró tras el asesinato de su propietario a las puertas del negocio. Tras tan trágico suceso, el local ha permanecido cerrado hasta el día de hoy.

JARAMA (Calle Floranes, 73)

 


    A la vuelta de la manzana del salón Cuatro Caminos, en el cruce de las calles Floranes y Camilo Alonso Vega, se hallaban los recreativos Jarama. Aunque las dimensiones de esta sala eran mucho más modesta que las de su vecina.

    Me confieso inútil a la hora de recordar las máquinas que habitaron los Jarama y recurro a vuestra memoria. Si erais habituales de este salón y me podéis decir qué recreativas tenían, os lo agradecería.